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Noticias del día24 de febrero de 2004
En Chile se cultiva principalmente abalón rojo o californiano y abalón verde o japonés; Haliotis rufescens y Haliotis discus hannai, respectivamente.
Si se compara con salmones, la producción de abalones en Chile es aún incipiente, y a pesar de la baja de precios registrada durante el año pasado, las perspectivas de esta actividad prometen. Más aún si se solucionan aspectos tales como el alimento y el posicionamiento del "abalón chileno" como un producto de calidad superior y diferente al de otros paÃses.
Por: Claudia Guzmán
Las papilas gustativas de muchos orientales y norteamericanos parecen comenzar a trabajar cuando se habla del abalón, alimento de bajo consumo en la cultura chilena, pero considerado una exquisitez y producto de elite en otros puntos de la Tierra, donde existe gran demanda por abalones. Si a ello se suma el colapso de las pesquerÃas de este recurso, el resultado es una industria de cultivo que representa una atractiva alternativa de diversificación, por ejemplo, para empresas productoras de salmones, choritos y ostiones.
En Chile se cultiva principalmente abalón rojo o californiano y abalón verde o japonés; Haliotis rufescens y Haliotis discus hannai, respectivamente.
Conocido como abalón
| El abalón no existe naturalmente en Sudamérica. En 1978, Fundación Chile junto a la Universidad Católica del Norte (UCN) desarrollaron un proyecto para introducir abalón rojo en nuestro paÃs. A ello le siguió la incorporación de semillas de abalón japonés durante la década de los 80's y ya en 1988 a través de Cultimar, S.A. (filial de Fundación Chile en Tongoy) se presentó el primer Estudio de Impacto Ambiental de la acuicultura para cultivar abalón rojo en la X región, cuyos resultados favorables permitieron autorizar el cultivo abierto de la especie en la zona comprendida al sur del canal de Chacao. En 1996, la UCN y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) financiaron la instalación de un centro de producción de abalón japonés en el norte del paÃs. Esta especie comenzó a despertar el interés del sector privado, cuyo cultivo y comercialización ya se percibÃa como atractivo. Son moluscos gastrópodos (poseen un pie carnoso en el vientre, con el que se arrastran), herbÃvoros, de hábitos nocturnos y pertenecen a la familia de los Haliotidae, que significa "oreja de mar". La concha oval de los abalones posee una corrida de orificios respiratorios localizados a lo largo del margen izquierdo. La parte interna de ella esta cubierta de nácar, que le otorga un aspecto atractivo y, por ende, valor al producto que llega en algunos casos a ser tan valiosa como la propia carne. Abalón rojo y abalón japonés El abalón rojo a diferencia del abalón japonés, es la especie Haliotidae más grande del mundo, | alcanza longitudes máximas de 27.5 cm y peso de 1.7 kg. Se encuentran naturalmente y preferentemente en zonas protegidas de marejada, viento y corriente en el PacÃfico nororiental a lo largo de la costa de California, en temperatura que oscila entre 7 °C y 20 °C. En tanto, el abalón japonés habita en fondos rocosos de aguas someras relativamente frÃas, desde Liberia hasta China. El abalón rojo tiene un ciclo reproductivo de tres a cuatro años y su ritmo de crecimiento en la zona de Chiloé fluctúa entre 1.8 mm/mes y 2.0 mm/mes; en la IV y V regiones es un poco más debido a la mayor temperatura. El abalón japonés, cuya concha es mas delgada, también alcanza la talla comercial a los tres años; sin embargo, ha presentado tasas de crecimiento inferiores a la otra especie en cuestión. Si bien el peso de cosecha dependerá del mercado y necesidades de caja de la empresa productora, se estima que una talla de 90 mm es adecuada para la comercialización. Ambas especies se comercializan como producto fresco (vivo), enfriado, congelado, recientemente en conserva y deshidratado. El abalón rojo logra mayores cotizaciones cuando se trata de producto vivo. Desde el punto de vista técnico, los resultados no han sido del todo satisfactorios en el cultivo del abalón japonés, en materia de nutrición y crecimiento; sin embargo, es la más atractiva en el mercado de abalones. En cambio el abalón rojo, cuyo desempeño en la producción no constituyen mayores problemas, es menor cotizado en el mercado internacional. |
Producción, nutrición e inversión
Los abalones se alimentan de algas. En cultivo, esto ocurre desde que se produce la semilla de abalón. Antes de ser transferidas a la fase de engorda, las postlarvas se alimentan de microalgas bentónicas (diatomeas) y los juveniles o semillas se adecuan a la alimentación con algas.
En el norte del paÃs, los abalones se alimentan con Lessonia spp, Macrocystis integrifolia y reducidas dosis de Ulva spp y Gracilaria spp, mientras que en el sur esto se realiza con Macrocystis pyrifera y Gracilaria chilensis. La forma de alimentar es a través de la incorporación de alga fresca en los estanques de cultivo; asà como en el mar, hay empresas que han incorporado sistemas semiautomáticos de alimentación.
La nutrición es reconocida por los empresarios como un gran desafÃo en el sentido de desarrollar alimento artificial y cultivo de algas. Sin embargo, Gustavo Parada, gerente del departamento de recursos Marinos de Fundación Chile, comenta que los alimentos artificiales disponibles tienen una corta vida útil en el agua, que dificultan el manejo operacional. A esto se agrega la mayor valoración que existe en los mercados internacionales de abalón alimentados naturalmente. Aún al considerar el volumen de producción de alimento estimado para los próximos años, el suministro de microalga no constituye un problema; sà puede constituir una dificultad estacional, que se soluciona con sustitutos de algas a través de tecnologÃas de producción de Macrocystis disponibles en la industria.
Existen en Chile, principalmente, dos tipos de cultivo. El primero, es el contenedor plástico o jaula suspendida en el mar que presenta ventajas relacionadas con una baja inversión en infraestructura, equipos y terreno. Otra técnica utilizada es el estanque en tierra o "raceway", proceso de cultivo viable y efectivo para siembra, alimentación, monitoreo, manejo y cosecha, cuyas ventajas están asociadas a un mayor control sobre variables importantes como oxÃgeno, densidad y alimentación.
Durante 2002, se produjeron y exportaron -debido a que la mayorÃa de los envÃos son productos con concha- 83 toneladas de abalón en Chile, principalmente de abalón rojo, cifra similar a la del 2001. El no crecimiento en envÃos se atribuye a la crisis económica japonesa y al atentado a las torres gemelas en Estados Unidos, según afirmó Carlos Pérez, Gerente General de South Pacific Abalone, S.A. (Ver Cuadro 1).
Los montos de inversión son variables y dependen de la fase productiva en cuestión, asà como de la estrategia productiva: cultivo en mar o tierra. De esta forma es como Carlos Pérez estima que se puedan producir abalones con una baja inversión cultivando en mar, asà como a gran escala en inversiones cercanas a los US$10 millones. En tanto, Roberto Flores afirma que para implementar un "hatchery" que produzca un millón de semillas al año, se requiere de unos US$ 500 mil; mientras la engorda de esas semillas implica una inversión que bordea los US$ 700 mil.
Semillas: abastecimiento y calidad
Desde sus inicios hasta el año 2000, el abastecimiento de semillas para la industria abalonera fue bastante deficiente, situación que mejoró cuando las empresas con más años de experiencia en el negocio mostraron buenos Ãndices de producción. En la actualidad la oferta cubre bien la demanda, la venta de semillas bordea los tres millones anuales. Sin embargo, en este tema existen más elementos a considerar. Si bien existe oferta suficiente para la demanda de semillas, la dificultad radica en que no se puede asegurar la calidad de éstas, aseguran empresarios.
Actualmente, existen cinco empresas productoras de semillas de abalón en la industria nacional: Abalones Pacific Star S.A., Spasa S.A., Cultivos Marinos San Cristóbal S.A. y Cultivos Abalone. Comenzar con un "hatchery" es recomendable para los que desean iniciar en el negocio, porque la incidencia en la calidad de la semilla es muy relevante y es necesario invertir en ella.
Chile en el escenario mundial |
| El abalón debe cumplir con las exigencias del mercado internacional, relacionados con aspectos sanitarios y medioambientales, materias en que se encuentran abocados productores e investigadores del paÃs. La industria está aplicando tecnologÃas que permiten desarrollar cultivos libres de contaminación, tanto en la fase de abastecimiento de aguas y alimento como en los efluentes. Enfermedades que afectan al abalón Infecciosas: Producidas por bacterias pertenecientes al género Vibrio sp, y el SÃndrome del marchitamiento de la oreja de mar (Whithering SÃndrome) cuya etiologÃa es un procarionte tipo rickettsia denominado Candidatus xenohaliotis californiensis. No infecciosas: (Se encuentran en estudio) El abultamiento de la glándula digestiva o "bloat", deformaciones de la concha y el sÃndrome de mortalidad aguda que afecta a semillas de abalón rojo. |
CULTIVO DE ABALÃN EN CIFRASÂ



ArtÃculo publicado con autorización de Aqua Noticias No 76
Calidad en el cultivo