Panorama Acuicola 

English | Español

Blog

Editorial de julio 2011

La mancha blanca en Sinaloa y Sonora y la evolución en el cultivo de camarón

01 de julio de 2011

La presencia del virus de la mancha blanca (WSSV, por sus siglas en inglés) en los cultivos de camarón en México, va a propiciar la búsqueda por elevar la rentabilidad de los cultivos, al mismo tiempo que reduce su exposición a riesgos sanitarios.

Cómo lograr esto es el reto a resolver, al que se están enfrentando la mayoría de los acuicultores en Sonora y Sinaloa en estos momentos.

Algunas alternativas apuntan hacia la reducción drástica de las densidades de cultivo, lo cual conlleva a la reducción de todos los gastos de operación y la reducción de los riesgos, pero también a la reducción de la producción. Más vale producir poco en un sistema de bajo costo que perderlo todo en un sistema de altos costos y altos riesgos.

Sin embargo, esto me lleva a recordar aquella ocasión cuando Tom Zeigler, cómodamente sentado en la silla de su escritorio en su casa de Pensilvania, EE.UU., me comentaba: “Ninguna industria pecuaria ha salido adelante después de enfrentar graves problemas sanitarios, reduciendo el nivel tecnológico en sus producciones; todas se han recuperado a base de innovar en tecnología en los procesos productivos, hasta el nivel en que las conocemos ahora”.

No sé si debamos considerar al cultivo de camarón como una industria pecuaria... o no del todo, quizá esto debería ser motivo de otro debate. Pero sí estoy convencido de que la única manera de reducir los riesgos sanitarios en el cultivo de camarón es elevando el nivel tecnológico de su producción y llevándola a sistemas cerrados independientes del medio ambiente.

Esto va a llevar tiempo, el camarón no es una especie domesticada aún como son la mayoría de las especies pecuarias a que hace referencia Zeigler, y tampoco hay un plan de desarrollo en conjunto por parte de los acuicultores de Sonora y Sinaloa para llevarlo hasta ese punto, compartiendo todos juntos la inversión que esto requiera.

Lo que estamos viendo es la intención de unos cuantos productores de esta región de incorporar a sus procesos productivos algunas fases de mayor complejo tecnológico sobre el que ya tenían por conocido y dominado. Me refiero a los sistemas de pre-engorda de postlarvas en estanques tipo “reaceways” bajo invernaderos en sistemas de producción con cultivos bacterianos o “biofloc”, ¡toda una innovación tecnológica!

Este puede ser el primer paso de muchos que se tendrán que dar para llegar a sistemas tecnológicos más complejos y poder producir camarón en sistemas cerrados, con independencia del medio ambiente, de una manera rentable.

Sin embargo, este pequeño paso de innovación tecnológica en el proceso de producción de camarón, sin un plan previo de capacitación para los técnicos y operarios de los “reaceways”, necesitará de varios años para que se pueda afinar su aprovechamiento máximo y reconocer el valor real de su aportación a la cadena productiva, esto debido a que el aprendizaje se está llevando a cabo con el método de prueba y error, lo cual a la postre resultará costoso y provocará que se ponga en duda su eficacia.

Zeigler tenía razón, las industrias pecuarias han sorteado toda clase de epizootias a base de incrementar su nivel tecnológico, en el caso del camarón deberá ser de la misma manera; la diferencia estriba en el nivel de inversión que han realizado estas industrias a nivel mundial para obtener estos adelantos tecnológicos y contra la inversión que se realiza mundialmente en la industria del camarón, en particular por este pequeño grupo de camaroneros en Sonora y Sinaloa. Así que el camino será muy largo.

 

Archivo

2017


2016


2015


2014


2013


2012


2011


2010


2009


2008


2007


2005


2004


2003




Boletín de noticias


Design Publications

Contenido

Servicios en línea

Redes sociales

Otras publicaciones