Panorama Acuicola 

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La mortalidad por infecciones bacterianas en peces de agua templada puede ser controlada

03 de julio de 2012

En 2009, Aquaflor fue utiliza do para controlar un brote asocia do con A. hydrophila presentado en muchas granjas de bagre en Alabama, EE.UU.


La mortalidad por infecciones bacterianas en peces de agua templada puede ser controlada con Aquaflor (florfenicol), un antibiótico de amplio espectro administrado en el alimento, especialmente cuando es combinado con buenas prácticas, vacunas disponibles y stocks genéticamente mejorados, comenta la Dra. Patricia S. Gaunt, de la Universidad del Estado de Misisipi, EE.UU.

Los estudios demuestran que una gran variedad de los patógenos bacterianos que producen altas mortalidades en este tipo de peces son suscepti­bles al florfenicol (Tabla1), comenta Gaunt, profesora asociada del labo­ratorio de peces del Departamento de Patobiología y Medicina para la Población de la universidad.

La premezcla de Aquaflor está aprobada para su uso en peces en unos 20 países. Las indicaciones de su uso difieren entre naciones. En algunos mercados, este medicamento está aprobado para el tratamiento de enfermedades en peces causadas por patógenos bacterianos suscepti­bles al florfenicol, comenta.

En los EE.UU. Aquaflor fue recientemente aprobado para su uso en todos los peces de agua dulce con un tiempo de resguardo de 15 días. Las indicaciones incluyen el control de la mortalidad causada por enfermedad columnar asociadas con Flavobacterium columnare en peces de agua dulce; estreptoco­cosis asociada con Streptococcus iniae en peces de agua templada; septicemia entérica asociada con Edwardsiella ictaluri en bagre y mortalidad por forunculosis asocia­da con Aeromonas salmonicida, así como enfermedades asociadas con Flavobacterium psychrophilium en salmónidos de agua dulce, entre otros.

Las mejores prácticas de tratamiento

Cuando se indica el uso de Aquaflor, debe ser administrado tan pronto como la bacteria es reconocida, ya que cualquier retraso de sólo algu­nos días después de la detección de los síntomas podría significar la diferencia entre una terapia exitosa y una fallida, advierte Gaunt, espe­cificando que la premezcla requiere de prescripción médica en muchos mercados.

Gaunt recomienda que un vete­rinario o un especialista en salud animal examine a los ejemplares que muestren signos de enfermedad bacteriana, como son un nado letárgico o anorexia. En algunos casos, se necesita establecer con exactitud la causa de estos signos. Los peces enfermos que sean enviados a un laboratorio de diagnóstico deben estar vivos, ya que un pez muerto puede contaminarse con bacterias adicionales que no son la causa del brote de la enfermedad.

En otros casos, la causa de la enfermedad es obvia. Como ejem­plo, Gaunt cita la estreptococosis en tilapia, que es causada frecuen­temente por S. agalactiae y S. iniae. Esta enfermedad se caracteriza por mostrar lesiones externas que inclu­yen hinchazón en los ojos con opacidad córnea (Fig. 1), oscureci­miento de la piel, necrosis en las branquias y hemorragias de piel, branquias y músculos. Las lesiones internas incluyen fluido en la cavi­dad celómica, hemorragia y agran­damiento de los órganos internos e inflamación en las articulaciones y el corazón.

La temporada donde se presen­ta la enfermedad también puede arrojar luz sobre el asunto, comenta Gaunt. “Si la tilapia se vuelve ano­réxica durante el verano, cuando la temperatura del agua ronda los 24-28ºC, es más probable que el patógeno causante sea S. agalactiae en lugar de S. iniae”, asegura.

La franciselosis en tilapia, causa­da por la bacteria Francisella noa­tunensis, típicamente causa ojos hinchados, nódulos blanquecinos y áreas necrosadas en las branquias, ulceraciones en la piel causadas por infecciones secundarias y órganos internos agrandados, especialmente el bazo y los riñones, con nódulos necróticos blanquecinos. La enfermedad columnar causa­da por F. columnare en tilapia está caracterizada por lesiones externas como ulceraciones y necrosis en las branquias, boca, piel, músculos y aletas, dándoles una apariencia irre­gular a las mismas por el desprendi­miento del epitelio.

La bacteria A. hydrophila en tilapia causa lesiones externas como hemorragias, ulceraciones y necrosis de la piel, en la base de las aletas y, ocasionalmente, en los músculos. También se reportan ojos hinchados en algunas ocasiones. Las lesiones internas incluyen fluidos sanguino­lentos en la cavidad celómica y hemorragias en los órganos, conti­núa Gaunt.

En 2009, Aquaflor fue utiliza­do para controlar un brote asocia­do con A. hydrophila presentado en muchas granjas de bagre en Alabama, EE.UU. “La comparación de la mortalidad antes y después de que los peces recibieran alimento medicado con Aquaflor demostró una dramática disminución y, en algunos casos, la desaparición de mortalidad”, asegura Gaunt (Fig. 2).

“Única ración”

Para optimizar su eficacia, Gaunt enfatiza la importancia de que Aquaflor sea administrado de acuer­do a las indicaciones de la etiqueta.

Los estudios muestran que las concentraciones de florfenicol en los tejidos de bagre y tilapia en tratamientos de 10 días son mayo­res que la concentración inhibitoria mínima de cinco bacterias patóge­nas estudiadas (una concentración considerada como suficiente para combatir efectivamente las bacterias patógenas que producen mortalida­des), comenta.

“Es imperativo que la totalidad del alimento que usted proporcione durante el tratamiento esté medicado con Aquaflor y que el alimento sea proporcionado en una sola ración durante el periodo de tratamiento. Los peces deben recibir su dosis dia­riamente, cada 24 horas, por 10 días para lograr y mantener una dosis eficaz en la cantidad necesaria para combatir las infecciones. No puede saltarse ningún día de tratamiento”, recomienda Gaunt.

Otra razón importante para no saltarse días de tratamiento o pro­porcionarlo por menos días de los recomendados es el hecho de que hacer esto contribuye a generar bacterias resistentes, y la resistencia a un alimento medicado puede llevar a la resistencia de otros medicamen­tos. “Eventualmente, los acuicultores se quedarían con menos opciones de tratamientos contra bacterias”, asegura.

Buenas prácticas

Las buenas prácticas acuícolas tam­bién pueden ayudar a obtener mejo­res resultados con un tratamiento de Aquaflor, continúa Gaunt.

“Enfatizamos la siembra a mayo­res densidades para maximizar la producción, pero no hay que exce­der la capacidad máxima. Si usted lo hace, el resultado será una pobre calidad en el agua, concentracio­nes subóptimas de oxígeno disuelto y lesiones por trauma. Cualquiera de estos factores pueden producir estrés y predisponer a los peces a enfermarse”, comenta.

Gaunt recomienda implementar y mantener buenas medidas de bio­seguridad, como bañeras para enjua­garse los pies, limpiar, desinfectar y enjuagar el equipo para prevenir el esparcimiento de la enfermedad. Las enfermedades también pueden ser transmitidas por los humanos, depredadores y carroñeros, el equi­po y el agua. Los peces nuevos deben ser puestos en cuarentena por 3 a 6 semanas antes de ser intro­ducidos a los estanques de engorda que compartan sistemas comunes de agua, y deben recibir tratamiento si es necesario.

“Los productores tendrán venta­jas si cultivan líneas robustas que muestren crecimiento rápido y altas tasas de supervivencia”, comenta. Los stocks genéticamente mejorados y alimentados con dietas óptimas generan alevines de alta calidad, lo que resultará en juveniles más gran­des y resistentes a las enfermedades, que se desempeñarán bien una vez sembrados.

La prevención de enfermedades se está volviendo una realidad gra­cias a la disponibilidad de vacu­nas para peces de aguas templadas, variando de país en país. AquaVac® Strep Sa, por ejemplo, es la primera vacuna inyectable para tilapia con excipiente en oleoso, y protege con­tra S. agalactiae de Biotipo II, bac­teria identificada por MSD Animal Health como la principal causante de estreptococosis en Latinoamérica.

*Aquaflor también es comercializado como Aquafen®  (florfenicol) y Nuflor®  en algunos países de Latinoamérica. El productor deberá siempre seguir las indicaciones y precauciones del etiquetado local.Para más información, visite nuestra página www.merck.com



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