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Los fraccionadores de proteínas, o “skimmers”, como son comúnmente llamados, al ser usados en la crianza de peces y camarones, ayudan a remover las partículas suspendidas, materia orgánica, desperdicios de proteína y tinturas en el agua. Al mismo tiempo, la fracción de proteínas disminuye la cantidad de bacterias y patógenos e incrementa la cantidad de oxígeno.
Los filtros acuícolas tradicionales, como los filtros de arena presurizados o los de cartucho, remueven las partículas pero no lo hacen con las proteínas incluso pueden aumentar el nivel de bacterias y patógenos.
El agua filtrada a través de filtros tradicionales corre constantemente a través de las bacterias y restos de proteína atrapados en los mismos. Esto funciona prácticamente como un filtro de café, lo que permite a las bacterias, materia orgánica disuelta y tinturas regresar al sistema.
Las funciones de los bio-filtros promueven la proliferación de bacterias, lo que a su vez disminuye la cantidad de oxígeno en el medio. Como resultado, la descarga de estos filtros está cargada de bacterias y materia orgánica y tiene una muy reducida cantidad de oxígeno en el agua.
La manera en que un fraccionador trabaja es simple y altamente efectiva. El aire (y el ozono) es inyectado en la base del fraccionador en forma de burbujas diminutas. El agua sucia entra por la parte superior del fraccionador y sale por el fondo del tanque. Al subir las burbujas del fondo, atrapan la materia orgánica y las bacterias del agua sucia que viaja hacia abajo, creando una especie de espuma en la superficie del agua. Cuando esta espuma llega al tope del tanque, donde se encuentra el área de colección, es lavada con el sistema de auto enjuague, manteniendo el área de enjuague limpia y previniendo que la espuma se seque e impida el proceso de remoción de la misma.
El uso de ozono mejora el proceso de fracción en muchas maneras. Este elemento oxida (o rompe) muchos patógenos, bacterias y virus dañinos, permitiendo que sean removidos fácilmente por el fraccionador. También es muy efectivo para remover el color del agua, creando agua cristalina y clara. Cuando es utilizado en sistemas de fracción, incrementará de manera dramática la concentración de oxígeno en el medio. El ozono, utilizado en la cantidad apropiada, es muy seguro en sistemas de organismos vivos.
La combinación de fracción y ozono es extremadamente efectiva y está disponible para una gran cantidad de aplicaciones. Los tanques de engorda y los que tienen gran densidad de población permanecen marcadamente más limpios. Los sistemas limpios, como los tanques de larvas o de retención, presentan agua totalmente cristalina.
La fracción de proteínas con ozono resulta excelente para sistemas con concentraciones altas de mucosa, como los sistemas cerrados o los semi-cerrados de manutención de peces, langosta, camarón y otros mariscos. Otras aplicaciones incluyen la limpieza y tratamiento de aguas residuales de la actividad acuícola, así como la filtración de agua entrante en los sistemas abiertos y semi-cerrados.
El proceso de fracción de proteínas incrementa la claridad del agua y la concentración de oxígeno, a la vez que destruye y remueve los patógenos dañinos que contenga. Por lo tanto, el apetito, la densidad poblacional y las tasas de alimentación y crecimiento se verán beneficiados, permitiendo una mayor salud animal y un mejor sabor en el producto final.
Utilizados en acuicultura en EE.UU., Europa y Australia, así como en la mayor parte de los acuarios públicos de todo el mundo, los fraccionadotes de proteínas han dado muestras claras de ser una fuente efectiva de filtración para sistemas de agua salada, dulce y salobre, y están disponibles en sistemas con ritmos de flujo que van de los 10 a los 2000 GPM.