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Mirada austral02 de mayo de 2012
La información fluye en el mundo y por eso no es raro que varios países lancen programas de vida sana al mismo tiempo, lo que desde luego involucra comer sano.

Por: Lidia Vidal
En EE.UU., existe el programa Let’s move, liderado por la primera dama, orientado a promover la vida sana y mejores hábitos de alimentación, especialmente en jóvenes.
En Chile también se desarrolla el Programa Elige vivir sano, que es liderado por la esposa del Presidente y que busca “aportar a la construcción de una cultura de hábitos saludables entre los chilenos y las chilenas, a través de una estrategia socioeducativa, positiva, transversal, y propositiva, procurando la autonomía en la elección de alternativas de las personas en pro de su calidad de vida.”
En términos prácticos, en el ámbito de la alimentación, el programa chileno ha comenzado con una propuesta llamada “Comer 5 al día”. Esta propuesta se basa en parte en que en el año 2004, la OMS declaró que el consumo de frutas y verduras en cantidad suficiente puede salvar cada año hasta 2.7 millones de vidas. Así, el programa recomienda consumir al menos 5 porciones de frutas y verduras todos los días, lo que corresponde a 400 g. Estas ayudan a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer y las enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, entre otras).
También menciona que tener una alimentación saludable significa tomar leche o yogur descremados, preferir el pescado, pavo, pollo o carnes rojas sin grasa, comer legumbres, granos enteros y beber bastante agua.¿Cuál es el rol de la acuicultura o de los productos del mar en estas tendencias y programas? Hasta ahora no se ha visto un protagonismo, pero puede ser relevante, ya que la generación de mejor percepción hacia los productos del mar implica un futuro de mayor consumo.
Volver a raíces de productos naturales y sanos es una tendencia a la cual se agrega el conocimiento de la ciencia y tecnología, que han rescatado el valor de los componentes funcionales de varios alimentos.
Aún recuerdo una anécdota en una conferencia en California, donde en un panel se destacaban las bondades de comer fibra y cereales, a lo que la representante de India acotó algo como: si eso lo sabemos ancestralmente, son los occidentales los que lo están descubriendo.
Así entonces, las ciencias de nutrición nos han reforzado el valor del consumo de pescado en la etapa gestacional por su aporte notable al desarrollo cerebral de los bebés, luego el aporte en todas las etapas de la vida contribuyendo a menores incidencias de enfermedades cardiovasculares.
¿Qué más se necesita para saber que, si de comer sano se trata, la acuicultura tiene un aporte con su riqueza en producción de pescados y mariscos? Claro que debemos cuidar, mantener o mejorar las cualidades de los productos a través de los sistemas de crianza. El trabajo cercano al desarrollo de dietas para mantener o aún mejorar las cualidades de los productos es un desafío y responsabilidad no menor.
Foto: Blogdiario.com