Panorama Acuicola 

English | Español

El consumo de pescados y mariscos: materia pendiente

02 de diciembre de 2016

Existe una creciente sensibilización social a escala global, sobre la importancia para la salud, del consumo de alimentos saludables, entre los que se considera el pescado (pescados y mariscos), particularmente de origen marino y con alto contenido graso. Lo anterior se ve reflejado en los indicadores de consumo en prácticamente todas las regiones y países. Es notable que el promedio de ingesta de pescado haya crecido de 14.4 kg per cápita en 1990 a 20 kg en 2014, lo que se ha traducido en una tasa incremento en el suministro por habitante, que supera en dos la del incremento poblacional.

Por:Alejandro Flores Nava*


Las crecientes evidencias científicas que asocian al consumo de pescados, fuente de ácidos grasos poli-insaturados como el Omega 3, con la prevención de enfermedades cardiovasculares, sin duda ha modificado tendencias, ha propiciado una reducción en el consumo de carnes rojas e inducido un mayor consumo de nutrientes de origen acuático.No obstante, cuando se habla de cifras promedio, es importante tener en consideración que existen segmentos de alta marginalidad en nuestras sociedades, ubicados en regiones donde no se tiene acceso al pescado y donde, en muchos casos, la población sufre desnutrición o malnutrición. Así por ejemplo, mientras que en la zona costera de Perú el consumo promedio individual supera 42  kg/año, en la zona de la Sierra este indicador no supera 4 kg. Esta situación es similar en prácticamente todos los países.Existen también importantes asimetrías en el consumo de pescado entre países de nuestra región; así, mientras que el consumo per cápita promedio en Guyana alcanza 36 kg anuales, es decir más del doble del recomendable por las guías de alimentación saludable del Departamento de Salud de los Estados Unidos (12 kg), en Bolivia el promedio individual de consumo es de solamente 1 kg por año.Más allá de las cifras, lo verdaderamente relevante es incentivar el consumo para mejorar la nutrición y la salud de la población. De manera preliminar la FAO realizó recientemente un análisis comparativo entre poblaciones originarias de comunidades de alta marginalidad en Guatemala, Honduras, Perú y Paraguay. Un común denominador de los hallazgos fue que, en condiciones de pobreza alimentaria similares, las comunidades originarias litorales presentaban índices de desnutrición crónica significativamente inferiores a aquellas comunidades de zonas alejadas de la costa o de sistemas fluvio-lagunares. Lo anterior es una clara evidencia de que el libre acceso a proteína de la pesca, es determinante para mantener la condición nutricional de las poblaciones en niveles adecuados.El consumo de pescado debería ser considerado una línea de política pública para el mejoramiento tanto nutricional como de la salud de la población, particularmente de mujeres gestantes y niños en edad temprana. Existe un amplio consenso internacional en torno a la necesidad de proveer micronutrientes esenciales como el ácido fólico, el hierro, el calcio, el zinc, el fósforo y el selenio entre otros, necesarios para el adecuado desarrollo fetal y de las primeras etapas de vida del niño. Si bien las campañas comunicacionales para estimular el consumo de pescado son necesarias, no son condición suficiente. Es indispensable contar con un programa integral que incorpore, sí la parte comunicacional y de educación nutricional a las familias, pero también que garantice el abasto regular de pescado en suficiencia y con la inocuidad adecuada, considerando la cultura local y la posibilidad de beneficiar a los productores del territorio-objetivo. Existen tecnologías de bajo costo que permiten transportar y almacenar el pescado, para el beneficio de las comunidades mas apartadas, como lo están haciendo algunos países como Perú. Otro mecanismo que la FAO está promoviendo y apoyando en diversos países, es la organización de productores y su vinculación con las autoridades nacionales de educación y/o salud, para la inclusión del pescado en los programas de alimentación escolar. Es en la escuela donde se cambian los hábitos.



El Dr. Alejandro Flores Nava es Oficial Principal de Pesca y Acuacultura de la Oficina Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) para América Latina y el Caribe. Actualmente se encuentra en Santiago de Chile.



Boletín de noticias


Design Publications

Contenido

Servicios en línea

Redes sociales

Otras publicaciones