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HOMBRE LIGHT

En su negocio18 de marzo de 2004

Trata de un ser hedonista y materialista cuya única meta en la vida es alcanzar el éxito; un ser al que sólo le interesa el dinero y el consumo. En definitiva, un hombre infeliz e inseguro, vulnerable e indiferente por saturación.

ImagenEscrito con un lenguaje sencillo, para una lectura sin interrupciones, Enrique Rojas nos detalla en este libro el perfil psicológico de lo que él llama un nuevo tipo de ser humano en la sociedad occidental del bienestar. En realidad no es más que la descripción de muchas actitudes que adoptamos hoy en día en un afán por ser exitosos, dignos, modernos, y ganarnos un lugar en lo que termina por ser una sociedad light.

Rojas hace una comparación del hombre light con los productos de la misma denominación que consumimos cada vez más: "comidas sin calorías y sin grasas, cerveza sin alcohol, azúcar sin glucosa, tabaco sin nicotina, Coca-cola sin cafeína, mantequilla sin grasa… y un hombre sin sustancia, sin contenido, entregado al dinero, al poder, al éxito y al gozo ilimitado y sin restricciones", dice, y diagnostica finalmente: "tiene un gran vacío moral y no es feliz, aún teniendo materialmente casi todo".

¿Pero hacia dónde nos lleva este siquiatra español, director del Instituto Español de Investigaciones Siquiátricas, con todo este cuestionamiento del mundo light? Después de terminar por describir las actitudes y comportamientos del personaje light, en el que encajamos todos de alguna u otra manera, en ciertas circunstancias o todo el tiempo, Rojas pasa a hacer un análisis de lo que sería la vida mas allá del hombre light, como un estado de reencuentro con el humanismo, en donde la cultura sobrepase prejuicios y convencionalismos que por lo general nos aprisionan constantemente.

Vacío de cultura
En el hombre light hay una ausencia casi absoluta de cultura. Dentro del terreno intelectual sólo busca aquello que tiene relación con su vida profesional. Su nivel de lectura (ensayos, novelas actuales) es prácticamente mínimo, y no digamos si se trata de obras clásicas. La regla de oro es la superficialidad -asegura Rojas- "de manera que en una cena, por ejemplo, si aparece un tema serio, es muy frecuentemente que alguien lo trivialice poniendo un disolvente irónico que despista a los asistentes y los lleva nuevamente a ese no hablar de nada".

¿De qué se habla cuando este doctor dice que no se habla de nada? Los temas de los que habla el hombre light podrían quedar de la siguiente manera: la vida ajena, los viajes y las anécdotas de los mismos, la última separación conyugal, la cena de esta u otra persona, en fin, un pasar el tiempo, sin compromiso, sin ideas ni ideales.

Indiferencia por saturación
Hay de todo en exceso, y el hombre indiferente no se aferra a nada, no tiene verdades absolutas ni creencias firmes, y está saturado por información que tampoco le dice nada. Todo se puede acomodar, todo es transitorio, pasajero, relativo, inconcreto y hasta el matrimonio y la democracia se vuelven light, opina el autor. El lema es no exigir demasiado y alcanzar una tolerancia absoluta. Ya no hay retos, ni metas heroicas ni grandes ideales, porque lo importante es pasarlo bien, sin esfuerzos ni luchas contra uno mismo, y cualquier resultado es bueno.

Superar el cinismo
El doctor Rojas finaliza con una propuesta para atraer la atención del hombre light y mostrarle otra posibilidad de existencia, con una tendencia hacia el desarrollo de sus capacidades intelectuales y humanas; "el hombre light se ha vuelto pragmático, una cosa es lo que piensa y otra, distinta, lo que hace. Lo cínico está lleno de contradicciones, lo que hoy se critica acaloradamente, mañana se defiende con ardor; lo importante es el momento, el instante concreto del tema que nos ocupa. Pero nada es definitivo y hay que apuntarse al ganador, por que lo importante es el éxito y el triunfo".

Vivimos, según Rojas, en la mística de la nada. Al producirse la pérdida de todos los referentes, ésta es una de sus consecuencias. Y propone, ¿qué hacer?

  1. Frente al cinismo, luchar por la congruencia personal.
  2. Ante el "todo vale", optar por los valores que dan trascendencia al hombre.
  3. Escapar de los falsos absolutos.
  4. Huir de la idolatría del sexo, el dinero, el poder o el éxito, "porque al final estos, son medios, nunca pueden ser fines", concluye.

*Basado en el libro de El hombre light.
Autor: Enrique Rojas.
Editorial Temas de Hoy. 2001.



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