Con subidas y bajadas, se puede decir que el año 2010 ha sido bueno para la acuicultura; sin embargo, todavía hay muchos retos para que este negocio tome importancia en México. El año entrante, se espera contar con un consumo más alto y el acuicultor deberá estar atento a estos cambios en el mercado para poder adaptarse a los tiempos que vienen.