Panorama Acuicola 

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Alimentación de precisión para tilapia (a bajo costo)

El fenomenal mundo de las tilapias01 de junio de 2017

La tilapia, así como la mayoría de los organismos acuáticos cultivados, tiene un tracto digestivo corto y requiere alimentos finamente molidos (altamente procesados) con un determinado grado de humedad para obtener una mejor eficiencia en la alimentación en espacios y tiempos reducidos.

Por: Sergio Zimmermann*

Por otra parte, la mayoría de los peces y camarones, tanto en las primeras etapas  como en la etapa adulta, tienen bocas pequeñas que requieren partículas de menor tamaño que permitan al animal ingerir el alimento. Se han realizado varios experimentos con los ingredientes molidos y procesados en partículas de diferentes tamaños y con diferentes niveles de humedad.

Los resultados son muy claros: el grado de molienda de los ingredientes en todos los experimentos afecta el crecimiento, y por lo tanto el factor de conversión alimenticio (FCA), la sobrevivencia, la calidad del agua, la salud animal, y por consecuencia los costos de producción, así como la eficiencia de los procesos de peletización y extrusión. El grado de humedad también afecta positivamente la absorción de nutrientes en las tilapias. 

El grado de pulverización de los ingredientes y de humedad en el alimento son las dos variables más sencillas (baratas) y que tienen mayor influencia en una eventual alimentación de precisión.

A menudo, estas variables afectan negativamente los costos de producción en las fábricas de alimentos balanceados, y tal vez por esta razón no se aplican en los alimentos para tilapia en la actualidad. 

La necesidad de ingredientes más pulverizados en comparación con otras especies zootécnicas (por lo menos la mitad del diámetro de la partícula) ha sido un desafío para la industria de alimentos. Mientras que la mayoría de los animales domésticos aceptan ingredientes con más de 800-1000 µ (micras), las especies acuícolas demandan un grado de molienda de 100-500 µ. Los pulverizadores (barridos de aire) y molinos de martillos son los dos equipos más comunes para obtener la fina molienda de los ingredientes utilizados para los alimentos acuícolas alrededor del mundo. 

No es posible encontrar pulverizadores en fábricas de mediana o baja calidad, quizás por su elevado costo de instalación, o por sus tasas más elevadas de calefacción y de vacío, lo que eleva los costos de mantenimiento y electricidad. Estos costos deben ser trasladados al acuicultor mediante un alimento un poco mas caro (puede ser entre dos y tres dólares por tonelada). Sin embargo, el productor puede recuperar fácilmente estos costos adicionales al reducir los costos de producción (FCA típico de 1.6:1 baja a 1.4:1); pero a diferencia de los camaronicultores y salmonicultores, la mayoría de los tilapicultores no ha considerado probar estos beneficios por no pagar los costos adicionales. 

Los molinos de martillo son la opción más utilizada por su elevada eficiencia energética y bajo costo de instalación y mantenimiento. A pesar de ello, no logran tamizar los alimentos a los diámetros necesarios a un costo aceptable, es por esto que muchas fábricas ponen dos unidades en serie (“double grinding”, iniciando con una tela con 1-1.2 mm de tamiz y finalizando con otra tela de 0.4-0.5 mm de tamiz) o simplemente pasan el producto dos veces por telas de aperturas decrecientes (igual 1 mm y 0.4 mm). En general, las fábricas con productos de mejor calidad tienen por lo menos un molino de martillo y un pulverizador en serie. 

Los ingredientes típicos de las dietas acuáticas en América Latina son el maíz y la soya, con sus derivados, además harina de pescado, de trigo, de arroz y otros cereales, y un número cada vez más grande de aditivos. En la literatura especializada existe una serie de experimentos en donde se utilizan varios tamices/aperturas de telas en molinos de martillos (de 0.4 hasta 1.2 mm de tamiz) y pulverizadores (de 0.15 hasta 0.25 mm de tamiz) resultando en tamaño de diámetro de partículas de 40 hasta 900 µ (Tabla 1).

Los granos de molienda afectan diversas propiedades físicas y químicas de los alimentos extruidos y pelletizados. Los resultados de casi todas las evaluaciones disponibles en la literatura indican que a medida que el tamaño de partícula disminuye, mejora la estabilidad de los gránulos extruidos, disminuye la pérdida de nutrientes en el agua, aumenta la durabilidad de los pellets, la gelatinización del almidón es más eficiente (mejor absorción de nutrientes), la calidad de los sedimentos de los cultivos mejora y se producen en menor cantidad (menor contaminación al medioambiente); aumentando así la calidad del agua y el estado sanitario de los animales y el medio de cultivo, incrementando la capacidad de carga de las unidades productivas (estanques) y, como efecto más importante, se obtiene una mayor tasa de crecimiento y sobrevivencia en las tilapias.  

La combinación de los efectos positivos en la reducción del tamaño de partícula en el alimento reduce significativamente los costos de la producción. En la mayoría de los estudios con tilapias, las ventajas fueron continuas hasta las 100-175 µ (60 mesh o 0.25 mm de tamiz), ya que no fueron constatadas diferencias significativas en partículas alrededor de 50 µ (100 mesh o 0.15 mm de tamiz). Por otro lado, los alimentos tienen cada vez niveles menores de humedad, de 11-12 % hace 1 ó 2 décadas a 6-7 % en la actualidad.

Es preferible vender 4-6 % menos de agua que tener devoluciones por hongos. Pero para las tilapias, cuanto más húmedo está el alimento, más eficiente su digestibilidad. Esto es un aspecto fácil de solucionar a nivel de finca al humedecer el alimento 10-15 minutos antes de la alimentación, pero requiere mano de obra e infraestructura adecuada. 

En un experimento con una fábrica de alimentos que utiliza 1,930 kg de ingredientes secos para producir 2 toneladas de alimentos de tilapias con 6-7 % de humedad, se desvió el alimento del secador (que típicamente consume 40 % de la electricidad del proceso de producción del alimento) y solamente un paso de enfriamiento, se logró disminuir la humedad de 22 % a 16 %. Se produjeron 2.2 toneladas de alimento: 10 % más de volumen correspondiente a 10 % más de humedad, por el mismo costo de ingredientes y 40 % de ahorro en electricidad, más 20 % adicionales en costo de transporte.

El FCA con el alimento húmedo no fue estadísticamente diferente del alimento normal, con 10 % menos de materia seca. Dependiendo de los costos de transporte y electricidad, este cambio puede ser significativamente ventajoso para la fábrica y para el productor. La tilapicultura de precisión está en camino, y el grado de molienda de los ingredientes y el nivel de humedad del alimento son variables sencillas, de bajo costo, y todavía no consideradas por la mayoría de los tilapicultores. ¿Una prueba contundente? Experimentar en las pre-crías y engordas de tilapia con alimento pre-humedecidos y con ingredientes más molidos, como aquellos de los alimentos de camarón y salmón. El costo de dichos alimentos es más elevado, pero se puede compensar con un mejor FCA.


*Sergio Zimmermann (sergio@sergiozimmermann.com) es Ingeniero Agrónomo y Maestro en Zootecnia & Acuicultura por la Universidad Federal de Río Grande del Sur, Brasil. Ha sido profesor asociado en diversas universidades de Brasil y Noruega, y consultor en acuicultura desde 1985. Cuenta con trabajos presentados en más de 100 congresos y proyectos de tilapicultura en 25 países en todos los continentes. Actualmente es socio de las empresas VegaFish (Suecia), Sun Aquaponics (USA), Storvik Biofloc (Noruega y México) y presta soporte técnico a partir de su empresa Zimmermann Aqua Solutions, Sunndalsøra, Noruega. http://www.linkedin.com/in/sergiozimmermann



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