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El fenomenal mundo de las tilapias05 de enero de 2012
Comparado a América, las piscifactorías de tilapia en Asia son gigantescas, con programas de mejoramiento propios y utilizando pocos materiales genéticos, básicamente varias líneas de Nilótica, GIFT y Chitralada cruzadas con Áureas en climas fríos, y rojas en algunos mercados específicos.

Por: Sergio Zimmermann
Esa situación crea una economía de escala increíble, y el costo de la semilla de tilapia en Asia es bajísimo.
En nuestro continente la situación es inversa, los criaderos son en un promedio diez veces más pequeñas, no tienen programas estructurados de mejoramiento abiertos o accesibles (solo en pocas integraciones verticales), hay una enorme cantidad de materiales genéticos disponibles en el mercado que se han hibridizado desordenadamente y el precio de venta es de cuatro a diez veces más elevado que en otros continentes. A pesar de no contar con una economía de escala asiática ni con actualización y ordenación genética constante, la calidad de nuestros alevines es en general mucho mejor, tal vez por ser más artesanal, y presenta niveles de reversión y de supervivencia mucho más elevados.
Hace una década tuve la oportunidad de planear y supervisar las operaciones iniciales de dos de los más grandes criaderos de China, con producciones de 220 y 270 millones de alevines anuales. Creo que hasta hoy son las dos más grandes del mundo; sumadas llegan a cerca de los 600 millones. Otra piscifactoría que supervisé en Tailandia produce 180 millones de larvas al año. Cada una de ellas tiene su propio programa de mejoramiento genético. La competencia de los gigantes asiáticos se basa en sus bajos precios, de USD$7-15 por cada mil animales, y muchas veces se descuida la calidad (higiénica, de reversión, purga, empaque y transporte del producto), ocasionando pérdidas significativas durante el cultivo.
En América, los criaderos más grandes producen menos de 30 millones de alevines al año; bajo esas condiciones, es muy complicado tener precios bajos o un programa estructurado de mejoramiento con más de 100 familias y un genetista calculando los valores de los reproductores para hacer los mejores cruces y evitar consanguinidad, etc. Como consecuencia, pagamos de cuatro a diez veces más por la semilla, con precios por 1,000 alevines de USD$30 o hasta USD$70.Las pequeñas piscifactorías de tilapias en América se mantienen por cuestiones de logística y se defienden genéticamente hibridizando varias poblaciones importadas de Asia y África (Chitralada, GIFT, cruces entre varias importaciones, etc.).
Esta situación genera una abundancia enorme y confusa de materiales genéticos en nuestro continente, pero la realidad es que varias de estas líneas acaban por convertirse en consanguíneas por hibridaciones anteriores. Sin duda es una solución económica pero de corto plazo, y si analizamos cómo evolucionó la avicultura, el modelo integrado latinoamericano se volvió mucho más eficiente que su base asiática, y la consecuencia es que hoy en día exportamos pollos a ese continente. Para que la situación se revierta también con la tilapia, el “pollo acuático”, necesitamos no solo de una economía de escala, sino estructuras más eficientes y mantener y promocionar la calidad de nuestras semillas. ¿Quién sabe? La verticalización, como pasó con el pollo, podría no ser una tendencia y sí la solución para una tilapicultura latinoamericana más eficiente.
Foto: Acuacultivosdelvalle.mex