Panorama Acuicola 

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¿Cómo puede la maricultura alimentar a la humanidad?

Artículos y entrevistas09 de octubre de 2015

El cultivo de plantas acuáticas representa cerca del 96% de la producción, ya sea en agua dulce o marina, mientras que el cultivo de peces constituye el 44% de la producción total.


Por: Yngvar Olsen*

La producción primaria en la Tierra y en el mar es similar: ~49 y 56 Gt (Gt es un Gigatón; 1x10 a la 9 t) anual, respectivamente. Sin embargo, en el mar la producción primaria está disponible casi únicamente para los organismos pastoreadores, ya que se compone principalmente de plancton unicelular.El ser humano ha cosechado el mar de una manera bastante eficiente, tal vez por arriba de su rendimiento sustentable, y por ese motivo es sorprendente que sólo el 2% del alimento humano provenga de sistemas acuáticos, incluyendo pesquerías, maricultura y acuicultura de agua dulce (fig. 1). Esta cantidad hace referencia a la producción total en peso. En porcentaje, los productos alimenticios de origen animal representan el 46%, y de esta cantidad, el 34% es de origen terrestre (incluyendo leche y huevo) y el 12% proviene de sistemas acuáticos (fig. 1A – C). La producción combinada de la acuicultura global, marina y en agua dulce, actualmente es similar a la de las pesquerías (fig. 1B). El cultivo de plantas acuáticas representa cerca del 96% de la producción, ya sea en agua dulce o marina, mientras que el cultivo de peces  constituye el 44% de la producción total. En agua dulce, el cultivo de peces domina de manera definitiva (> 99%).La producción de macroalgas ha mostrado un rápido aumento durante las últimas dos décadas, y actualmente es similar a la suma de la producción de moluscos, crustáceos y peces marinos (fig. 1C). El cultivo de moluscos también ha tenido un rápido crecimiento, mientras que el aumento en la producción de crustáceos y peces que requieren de alimento formulado, ha sido más lento a lo largo de varias décadas.El alimento de la mayor parte de las especies de peces y crustáceos en sistemas intensivos requiere de recursos de origen marino, lo que conlleva severas limitaciones en su disponibilidad. En las últimas dos décadas algunos productos agrícolas han sido incluidos gradualmente, y actualmente estos ingredientes son sustanciales para el cultivo de especies carnívoras.La gran pregunta es si la agricultura podrá proveer el alimento necesario para una población en crecimiento, que para el 2050 alcanzará aproximadamente 9,500 millones de habitantes. Entre las principales preocupaciones están el suministro de agua potable, la disponibilidad de fosfatos como fertilizantes, nuevos espacios para aumentar la producción, interacciones ambientales y cambio climático. Todos estos factores crean dudas sobre la seguridad alimentaria en las próximas décadas. Debido a esta situación, desde el 2008 se ha alentado la producción pesquera y la acuicultura marina desde la FAO y la conferencia de Rio+20, para que estos sistemas de producción de alimentos tengan un papel importante en la seguridad alimentaria.Actualmente, la producción agrícola es muy superior a la producción de alimentos de origen marino. Esto se debe principalmente a la gran diferencia entre las cadenas alimenticias agrícolas y marinas, una diferencia que a menudo no es considerada. La baja producción aparente de la maricultura y las pesquerías, en comparación con la agricultura, siendo que ambas tienen una producción primaria similar, se debe a los niveles tróficos adicionales en los océanos. La alimentación humana se encuentra dos niveles más arriba en la cadena trófica marina que en la terrestre. Es probablemente por esta razón por la que sólo el 1.4% de nuestros alimentos provienen del mar, y el 1.9% provienen de sistemas acuáticos (fig. 1). La reducción o desaparición de esa diferencia en los niveles tróficos es un reto mayúsculo. Deben reducirse las pérdidas metabólicas originadas de un número mayor de transferencias tróficas, y la maricultura tiene diferentes opciones para reducir estas pérdidas, opciones que no están disponibles en el caso de las pesquerías. El reto tiene implicaciones científicas, tecnológicas y sociales que a su vez interactúan con cuestiones políticas sobre el uso de los recursos naturales. Es un desafío monumental para la industria acuícola, la ciencia y la sociedad en el siglo XXI.Uno de los principales objetivos de la maricultura debe ser el aumento de la producción con la reducción del número de transferencias tróficas en la cadena alimenticia. Esto significa que los organismos en cultivo, y por lo tanto también los consumidores humanos, deben ser movidos a niveles tróficos inferiores. Una mayor producción marina no debe poner en riesgo a los ecosistemas ni a la biodiversidad. Todas las actividades humanas tienen costos ambientales, pero se debe mantener la influencia de éstas dentro de límites aceptables.Este tipo de desarrollo tiene objetivos claros, y es importante que sea apoyado por gobiernos, inversionistas y la sociedad en general. Las restricciones conocidas para el desarrollo a futuro y la expansión de la maricultura involucran cuestiones legales, tecnológicas, recursos alimenticios, espacio costero, interacciones ambientales e infraestructura eficiente, y aún después de superar éstas, es probable que surjan nuevas restricciones.La estrategia para el desarrollo de la maricultura debe basarse en proyecciones claras que ayuden a alcanzar el objetivo. Es importante subrayar que el desarrollo que apunta hacia la reducción de transferencias tróficas en la cadena alimenticia marina ya se encuentra en curso, aunque normalmente no se presenta bajo los términos de reducción de niveles tróficos. Actualmente, el cultivo de macroalgas y moluscos son los sectores de mayor crecimiento en la maricultura global, lo que muestra que la producción se encuentra en desarrollo hacia la reducción de los niveles. Además, los recursos alimenticios utilizados para el cultivo de animales carnívoros cada vez derivan más de plantas terrestres cultivadas, y por este motivo, los peces carnívoros han dado un paso hacia abajo en la cadena alimenticia, en comparación con las poblaciones silvestres. La producción de alimentos marinos en general sólo podrá aumentar de manera importante, en comparación con la agricultura terrestre, cuando la proporción plantas:animales producidos en el mar, sea más parecida a la relación en agricultura, debido a que existen obvias limitaciones de recursos para la producción de animales carnívoros en el mar. Una mayor inclusión de macroalgas en los alimentos para organismos marinos requeriría de mayores cultivos de éstas, pero a la vez, una mayor producción podría resultar en mayor consumo humano, como sucede en muchos países asiáticos. Los aspectos mencionados tienen implicaciones en todos los temas científicos de la acuicultura, y una estrategia general para el desarrollo de la maricultura debe incluir, entre otros:• El cultivo de especies de niveles tróficos menores (por ejemplo, peces omnívoros, moluscos y macroalgas).• Llevar a los peces y crustáceos carnívoros hacia niveles tróficos más bajos, utilizando macroalgas, microorganismos, plantas y otros recursos que no incluyan peces para su alimentación.• Uso óptimo de la harina y el aceite de pescado, ya que la cantidad disponible probablemente se verá reducida con el tiempo.• Realizar un esfuerzo para desarrollar un pensamiento más ecológico en la maricultura; los desperdicios de un organismo pueden ser alimento para otro en cultivos integrados.• Ajustarse a las regulaciones para reducir y controlar los efectos de las interacciones ambientales durante todo el ciclo de cultivo• Adoptar la tecnología establecida y los sistemas de cultivo actuales a nuevos sistemas y organismos, incluyendo producción, métodos y manejo de la salud y bienestar de los organismos.El reto de mantener a los organismos carnívoros con alimentos a base de plantas o cultivos de microorganismos no es sencillo, ya que un alimento adecuado nutricionalmente para esas especies debe contener cantidades suficientes de lípidos de origen marino, con ácidos grasos de cadena larga altamente insaturados (por ejemplo, DHA). Estos ácidos grasos son importantes para la salud humana y sólo son abundantes en las cadenas alimenticias acuáticas. El reto ha sido menor en la agricultura, en donde los animales domesticados son herbívoros. Las especies y grupos dominantes producidos por la maricultura del futuro probablemente dependerán de nuestra habilidad para utilizar nuevos recursos alimenticios con un perfil adecuado de lípidos marinos. Existen pocos peces marinos herbívoros con atractivo comercial, y otros organismos, como los moluscos y las macroalgas, serán dominantes si los recursos alimenticios son cada vez más limitados.Un objetivo importante dentro de los esfuerzos para obtener nuevos recursos alimenticios debe ser que éstos no sean componentes principales del alimento humano. Es necesario también utilizar otros recursos del mar para establecer una maricultura más autosuficiente en una perspectiva temporal más larga. No debe pensarse que la sociedad aceptará en el futuro que los productos acuícolas para consumo humano sean utilizados para la producción animal.En un escenario de expansión de la producción es importante considerar que en la mayoría de los países existen zonas costeras sin protección, y para utilizar estas zonas será necesario el desarrollo de sistemas de producción en aguas abiertas. La producción de plantas juveniles y animales seguirá llevándose a cabo de manera normal en costas protegidas de fenómenos naturales, y el ahorro de energía para calentar agua y la reutilización de ésta son ahora temas de la mayor importancia. Otro aspecto fundamental para regiones y estados costeros, que debe ser considerado, es sobre el espacio disponible para la actividad. Este aspecto se relaciona con la legislación internacional para actividades comerciales en aguas internacionales, e incluye aspectos de políticas gubernamentales.Otras preguntas con respecto a la expansión de la maricultura incluyen: la diversificación de especies, técnicas biológicas y zoológicas de cultivo, requerimientos alimenticios y nutricionales, eficiencia en el uso de alimento, y cuestiones de salud y bienestar para las especies cultivadas actualmente y para las nuevas especies. Estas preguntas surgen del conocimiento y la investigación en acuicultura, que se ha ocupado de la problemática reciente para su desarrollo y expansión. Para el desarrollo de la maricultura serán de vital importancia el uso de nuevas tecnologías y métodos biotecnológicos, como la biotecnología industrial, las tecnologías de materiales, como la nanotecnología, la tecnología de la información y el modelado de procesos, que continuarán en desarrollo.El conocimiento de la interacción de estas actividades con el ambiente marino es fundamental. Por un lado, la contaminación industrial y urbana puede poner en riesgo la seguridad de los alimentos cultivados; por otro lado, los sitios acuícolas liberan desechos metabólicos y a veces también compuestos tóxicos, como aquellos originados por los agentes farmacéuticos utilizados. Es importante considerar las huellas ambientales y del uso de recursos en los cultivos marinos revelados por estudios de impacto y de ciclos de vida. Éstos deben incluir la influencia de y sobre el ciclo de carbono y el clima. Estos temas, así como los aspectos genéticos y de enfermedades relacionadas con escapes de organismos en cultivo, conllevan aspectos económicos, de manejo y de gobierno, así como retos específicos encarados por la maricultura a nivel global.El nivel de producción de alimentos de la maricultura global sólo puede acercarse a la de la agricultura si el número de transferencias tróficas y pérdidas metabólicas en la cadena alimenticia marina pueden ser reducidas, lo que significa que los humanos que consumen alimentos de origen marino deben moverse hacia niveles tróficos más bajos. Estos cambios han iniciado ya en la maricultura hace una o dos décadas, y deben continuar. La unión de fuerzas y la decisión de tomar el camino correcto son expectativas razonables para que la producción de proteína de origen marino pueda exceder a la agrícola. Si la producción total de los cultivos marinos continúa creciendo en un 6-7% por año, como sucedió en 2000 – 2013, alcanzará de 5 a 6 millones de t, para el 2050.




*Título del texto original: How can mariculture better help feed humanity? Editado y revisado por: Jon Olaf Olaussen, Trondheim Business School, HiST, Norway Marty Riche, United States Department of Agriculture, EE.UU. Contacto: Yngvar Olsen, yngvar.olsen@ntnu.no
Este artículo fue publicado en Marine Fisheries, Aquaculture and Living Resources, una sección de Frontiers in Marine Science.






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