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Importaciones de camarón a México: deben cumplir con las normas oficiales sanitarias

Artículos y entrevistas01 de octubre de 2014

Debido a las epidemias de Mortalidad Temprana y Mancha Blanca que han golpeado a la industria camaronícola en México, la producción nacional bajó drásticamente y los precios del camarón mexicano se dispararon en 2013 y 2014. Esto provocó un aumento en las importaciones de camarón, como se pudo constatar en visitas a los dos mercados de pescados y mariscos más famosos del país: La Nueva Viga y el Mercado del Mar.

Por Fernando Hernández Becerra

Desde su aparición en el año 2000 en granjas camaronícolas del noroeste mexicano, el virus de la Mancha Blanca ha causado mortalidades cercanas al 100% en los cultivos de Litopenaeus vannamei. Aunque desde entonces se ha podido controlar esta epidemia, sus efectos en la industria todavía son observables.

En 2013, cuando la industria comenzaba a recuperar su ritmo después de varios años de convivir con la Mancha Blanca (WSSV, por sus siglas en inglés), una nueva enfermedad (se sospecha del síndrome de la Mortalidad Temprana) azotó nuevamente los cultivos de camarón blanco, provocando mortalidades de entre 70 y 100% en camarones jóvenes. Muchas de las granjas que habían sobrevivido a la crisis de Mancha Blanca tuvieron que bajar las densidades de sus cultivos e incluso dejar de sembrar ante la nueva epidemia, que afecta los estados de Sonora, Sinaloa y Nayarit, quienes producen el 80% del camarón en México.

Ambas epidemias han provocado una disminución de más del 50% de la producción de camarón blanco en este país, con la consecuente falta de abasto de este producto en los mercados locales, lo que ha disparado los precios a niveles nunca antes vistos.

Situación del mercado

La crisis del camarón mexicano en 2013 tuvo graves repercusiones en la cadena de producción y suministro del camarón. Los altos precios registrados han generado inseguridad entre los locatarios del mercado de La Nueva Viga, en la ciudad de México, quienes hablaron a condición de mantener el anonimato. Como comenta el entrevistado No. 11, con 15 años de experiencia en el negocio: “la venta está muy relajada. En Cuaresma los precios estuvieron altísimos y el camarón subió al doble”.

Por ejemplo, en octubre de 2013 el camarón nacional de tallas 41-50 podría adquirirse al menudeo en MXN$105 (USD$8.06)/kg. En marzo de 2014, esta talla se encontraba en MXN$180 (USD$13.7)/kg. Al momento de la entrevista, los precios habían disminuido un 15%; sin embargo, el camarón importado de la misma talla podía adquirirse en MXN$125 (USD$9.60)/kg.

El alza en los precios del camarón ha provocado que tanto distribuidores como compradores de camarón al menudeo experimentaron bajas en las ventas de un 30, 40, y hasta 50% con respecto a 2013. Tanto hoteles como restaurantes decidieron ofrecer otros alimentos en sus menús en lugar de camarón, mientras que los comercializadores al mayoreo comentan que tuvieron que subsistir con camarón importado, junto con otros productos como atún, dorado, salmón, basa y tilapia.

Aumento en las importaciones

El aumento en las importaciones de camarón blanco se puede observar en los diversos mercados del país. Los distribuidores de pescados y mariscos adquieren cada vez más camarón proveniente del sureste asiático, principalmente de China, así como de Centroamérica y Ecuador. En algunos centros de distribución, el camarón importado supera el 75% del total del producto (incluso llegando a superar el 90% del total). Un claro ejemplo de esta situación es el Mercado del Mar de Zapopan, Jalisco, donde la mayor parte del producto existente proviene de Centroamérica; los principales exportadores centroamericanos de camarón a México, en orden de importancia, son Ecuador, Honduras, Nicaragua, Guatemala y Belice.

El entrevistado No. 21, asesor financiero en materia de camarón, hace una estimación gruesa: el volumen de importación de camarón proveniente de otras latitudes es de 40,000-50,000 t/año, o tal vez más, pues únicamente Honduras exporta la mitad del total de su producción hacia México, por lo que los datos no son concluyentes; las últimas noticias muestran que, a raíz de la crisis en los cultivos en Sonora, se estima que Ecuador es ahora el principal exportador de camarón hacia México, con envíos de unas 500-700 t mensuales de producto por temporada.

La justificación de los comercializadores para el aumento de las importaciones es el desabasto nacional producido por las enfermedades anteriormente mencionadas, junto con el aparente diferencial en precios, ya que el producto importado puede conseguirse más barato. Por ejemplo, el entrevistado No. 31, comerciante con 25 años en la industria, comenta: “nunca habíamos visto un alza de precios a este nivel; yo desde abril de este año he tenido que prescindir del camarón nacional y 70% del producto que comercializo es importado”

La aparente diferencia en precios generó un gran aumento en la demanda de camarón centroamericano, que superó la oferta existente, por lo que algunos mayoristas comenzaron a ver hacia Ecuador. Se puede observar entonces una aparente transición de proveeduría de Centroamérica hacia Ecuador, posiblemente por la existencia de mejores precios en algunas tallas de camarón de ese país; si estos datos son ciertos, en el futuro cercano las importaciones provenientes de Ecuador podrían aumentar y superar las de Centroamérica, debido a sus precios más estables, posibles contratos a mediano plazo y disponibilidad de producto durante todo el año.

Ricardo Gómez Portillo, presidente de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras, asegura que las exportaciones de camarón hondureño ascienden a 14,061 t anuales, de las cuales México consumió el 40% durante los últimos dos años, por encima de países como Inglaterra, Alemania, España, Francia y los EE.UU, siendo las tallas más populares las 50-60 y 61-70. “México, con su turismo y gastronomía tan variada, es un país con buenas oportunidades para comercializar, pero Honduras no podría cumplir con el 100% de esta demanda”, asegura Gómez Portillo.

Otra razón dada por las fuentes consultadas para el aumento de las importaciones de camarón centroamericano es que éste sale al mercado antes que las cosechas nacionales, lo que es un atractivo para la importación entre enero y abril. El entrevistado No. 41, comerciante de la ciudad de México, importa 50 t de camarón a la semana: “a veces consigo el producto 25% más barato que el nacional. Antes vendíamos entre 150 y 200 t semanales de camarón mexicano; comenzamos a traer producto importado hace 8 años, yo compraba durante 8 meses a productores nacionales y los otros 4, a internacionales. Ahora la balanza se ha invertido”.

Como alternativa, incluso se ha presentado la importación de camarón silvestre proveniente de Argentina (conocido en España como “gambón argentino”, cuya coloración roja lo hace muy atractivo en ese mercado); puede encontrársele en algunas cadenas de autoservicio y clubes de precio en Guadalajara y la Ciudad de México, en presentación crudo congelado en bolsas de 0.5 kg.

Camarón nacional contra producto importado

El gerente de una empresa jalisciense que anteriormente colocaba 200 t anuales de camarón (y que en 2013 colocó sólo la mitad en el mercado), comenta: “Incluso el camaronero más atrevido está sembrando sólo el 50% de camarón de años anteriores”. Para este comerciante, el camarón centro y sudamericano (que alcanza el 30% de su volumen de compras) tiene una calidad inferior al mexicano. “Para mí no es una buena referencia que el cliente califique al camarón como lodoso, arenoso, transparente e insípido”, asegura.

Al momento de la publicación de este reportaje, las fuentes informaban que el precio del camarón crudo con cáscara y sin cabeza importado de Centro y Sudamérica, empacado en bloque, era de: talla 26-30, USD$10.95/kg; talla 31-40, USD$9.90/kg; talla 41-50, USD$9.30/kg; talla 51-60, USD$8.95/kg. Sin embargo, el entrevistado No. 51, empleado de una de las comercializadoras que operan en el Mercado del Mar de Zapopan, asegura que la calidad de ese crustáceo es inferior en cuestiones de consistencia.

Por su parte, el camarón importado de países como la India presenta los siguientes precios: talla 26-30, USD$10.95/kg; talla 31-40, USD$9.90/kg; talla 41-50, USD$9.30/kg; talla 51-60, USD$8.95/kg.

El grueso de las importaciones de camarón centro y sudamericano es introducido al país congelado o frizado. En la frontera mexicana, si bien no está cerrada a la importación de producto fresco, es más fácil importar producto congelado o frizado; para minimizar costos, el camarón frizado se introduce a México en bolsas de plástico dentro de cajas de cartón, mientras el resto es introducido en marquetas. Aparentemente, en los países exportadores se están instalando plantas para frizar el producto de origen. Las tallas oscilan entre 71-90 y 31-35.

Inquietud por riesgos sanitarios

En abril de 2014, con la intención de proteger la industria camaronícola nacional contra la introducción de enfermedades no existentes en México, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de este país ordenó la suspensión temporal de las importaciones de camarón vivo, crudo, cocido, liofilizado o en cualquier presentación de camarón tigre y blanco procedentes de China, Vietnam, Malasia y Tailandia. La medida incluyó a exportadores de países no afectados que deseen comercializar su producto en México, los cuales deben certificar que los camarones sean de origen y procedencia de regiones libres de ciertas enfermedades. Además, la SAGARPA convocó a la sociedad y los importadores a apoyar en la protección de la industria camaronícola mexicana, evitando introducir camarón procedente de países afectados.

Actualmente, para que el camarón extranjero llegue a México, debe pasar por inspecciones sanitarias establecidas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA, la autoridad sanitaria en la materia en México), que en el punto 11 de su lista de “Requisitos de sanidad acuícola para importación” (Combinación 118-116-3614-PAÍS-PAÍS) establece que los contenedores de importación deben contar con un certificado que acredite que el camarón está libre de enfermedades específicas. Las enfermedades incluidas en esta lista son la de la Mancha Blanca (WSSV, por sus siglas en inglés), la enfermedad de la Cabeza Amarilla (YHV, por sus siglas en inglés), el virus del Síndrome de Taura (TSV, por sus siglas en inglés), la Mionecrosis Infecciosa (IMNV, por sus siglas en inglés) y la Infección por Penaeus vannamei Nodavirus (PvNV, también por sus siglas en inglés). Si el embarque tiene estos certificados de origen, se puede proceder a importar el contenedor.

Sin embargo, entre los productores nacionales existen dudas sobre si realmente se está aplicando la metodología correcta para la certificación sanitaria de todos y cada uno de los embarques de camarón enviado hacia México, así como la aplicación de la correcta metodología para la determinación de dichos resultados en los países de origen. El camarón mexicano debe pasar por el más estricto control sanitario por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para ser susceptible de exportación, sobre todo a la Unión Europea; por lo tanto, el camarón importado al país debería pasar por la misma regulación sanitaria y cumplir con los mismos estándares de control de calidad, por lo que lo que se debe verificar que esto se realice con cada embarque.

Lo ocurrido en el estado de Zacatecas es un ejemplo de la importancia de la certificación sanitaria por parte del gobierno mexicano. Como parte de un operativo de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), a mediados de marzo de 2014 se decomisaron 640 kg de camarón pelado embolsado proveniente de China, las cuales no cumplían con las normas oficiales mexicanas de importación (periódico La Jornada, 26-marzo-2014).

Las autoridades de PROFECO en el estado precisaron que el producto está sujeto a la Norma Oficial Mexicana 051/2010 que busca garantizar la seguridad de los consumidores. El producto en cuestión no contaba con información básica de comercialización, como son la fecha de envasado y de caducidad, así como el nombre del importador.

En la época de Cuaresma se realizan operativos para detectar este tipo de faltas a la norma en los productos en los principales mercados de pescados y mariscos del país, así como en tiendas de autoservicio, distribuidores y tiendas especializadas; sin embargo, el resto del año la revisión es mucho menor, por lo que se debe revisar cuidadosamente que la venta de estos productos en estos puntos cuente con las certificaciones correspondientes.

Aranceles sin efecto

Además de la preocupación por la verificación de la metodología con la que se están realizando las certificaciones sanitarias en los países de origen de las exportaciones de camarón hacia México, la industria camaronícola de este país está preocupada por el amparo legal que suspende del pago de aranceles a las importaciones de camarón a territorio mexicano.

Un contacto anónimo, agente aduanal en el puerto de Manzanillo, en el estado de Colima, informa que el arancel de importación de camarón es del 19%, tanto para Ecuador como para el resto de los países que actualmente exportan su producto hacia México, como son la India, China y Tailandia. Sin embargo, similar al caso de la tilapia y el basa importados, los aranceles quedan sin efecto, debido a que los contenedores se importan con la protección de un amparo que suspende los impuestos de importación; al final, el importador termina pagando MXN$139,000 (USD$10,690) por cada contenedor (gastos aduanales incluidos). Además de esto, debe cubrir el costo de flete y la custodia del contenedor hasta el destino final.

En conclusión, está claro que la industria del camarón mexicano atravesó en los últimos años por una crisis pocas veces vista; aunado al problema de enfermedades, se presento otra situación derivada del problema anterior: el aumento en las importaciones de camarón procedente de otros países. En este sentido, las importaciones, en todo caso, deberían tener un seguimiento estricto en el cumplimiento de la norma oficial sanitaria mexicana, con las correspondientes inspecciones a laboratorios en origen, así como a las metodologías mediante las cuales estos productos son certificados como libres en origen de las enfermedades enlistadas en la Norma Oficial Mexicana.

El productor mexicano está capacitado para competir con el camarón de importación; sin embargo, se deberá evitar que una sobredemanda del producto aumente los riesgos sanitarios de introducción de enfermedades al país, al relajarse la observancia de las normas sanitarias oficiales, poniendo en riesgo la producción de camarón en México.

Necesario el apoyo a la industria nacional

“Para recuperar el mercado, se debe asegurar un camarón de calidad, tener un plan de oferta y demanda de producto para la venta y comercialización especial en el mercado local, con soporte de líneas de productos, así como contar con el apoyo económico del Estado para el rescate de la producción” Entrevistado No. 41.

Al respecto, el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) destinó en junio de 2014 MXN$600 millones (USD$46.2 millones) al apoyo de la producción camaronícola del país. De éstos, más de la mitad serían destinados a un fondo de aseguramiento para cubrir 12,500 ha de producción de esta especie, como vía de solución a la suspensión del reaseguro acuícola por riesgo de enfermedades, tratando de revertir la caída en 60 mil t de producción de camarón en 2013 con respecto a años anteriores. (Fuente: Información de la Sala de Prensa de SAGARPA.

http://www.sagarpa.gob.mx/saladeprensa/2012/Paginas/2014B435.aspx

Para recordar

La norma oficial mexicana de emergencia NOM-EM-006-PESC-2004 establece los requisitos de sanidad acuícola para la producción y movilización de crustáceos acuáticos vivos, muertos, sus productos y subproductos, así como para su introducción a México.

En su fracción 4.2 menciona las especificaciones sanitarias para la introducción de crustáceos vivos al país, haciendo hincapié en la inclusión de una solicitud de certificado de sanidad acuícola para la importación de organismos acuáticos vivos, con el número de registro de la unidad de cuarentena otorgado por la Dirección General de Ordenamiento Pesquero y Acuícola, incluyendo el comprobante de que a los especímenes se les realizó individualmente una prueba de la Reacción en Cadena de la Polimerasa, y que se encontraron libres de enfermedades.

Para el producto muerto, el importador debe presentar un Certificado Sanitario Oficial original, expedido por la autoridad competente del país de origen o de procedencia, que indique que los productos a importar estén libres de diversas enfermedades. Además, el Oficial de Sanidad Agropecuaria, Acuícola y Pesquera (OSAAP) debe realizar la revisión documental e inspección física del embarque en el primer punto de ingreso al país.

Tras un muestreo de acuerdo a la metodología establecida en el Anexo 1 de la NOM-030-PESC-2000, se deben enviar las muestras a laboratorios oficiales u aprobados por la Secretaría para realizar las pruebas y diagnósticos correspondientes, por medio de la prueba de la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés) para la identificación de las mencionadas enfermedades.

Oficialmente, el embarque debe permanecer en el punto de ingreso hasta que se obtengan los resultados de laboratorio. Los productos deben aparecer debidamente empacados, embalados e identificados con su origen, procedencia, lote y fecha de cosecha o fecha de empaque, proceso o elaboración, caducidad o fecha de consumo preferente, acomodados sobre tarimas. Los transportes deben contar con una constancia o documento que compruebe los procedimientos de limpieza y desinfección.

 

 



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