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03 de septiembre de 2010

Óscar Valdez reconoce que la actividad pesquera ya no es rentable: de la flota de 12 barcos camaroneros con los que contaba su empresa, ahora sólo tiene 3. ¿La razón? Ha decidido dar un giro hacia la maricultura mediante un método pionero en el que trabaja desde hace dos años: el cultivo de camarón en jaulas esféricas sumergidas en altamar.
En el astillero Industria Naval del Pacífico, enel Puerto de Guaymas,que dejó de armar barcos hace tiempo –señal de la situación actual pesquera en el país–, Valdez emplea a un grupo de 20 trabajadores que arman las Aquapods,cuyo diseño está inspirado en las cúpulas geodésicas que desarrollara el arquitecto Richard Fuller durante los años sesenta. El trabajo de este inventor estadounidense se vio reflejado en la construcción de cientos de estructuras de estetipo, pero jamás se cristalizó en lo que muchos catalogaron como una fantasía futurista: cubrir ciudades enteras con ellas. Lo que los críticos en ese tiempo tampoco esperarían sería el hecho de que décadas después, la empresa Ocean Farm-Technologies aplicara ese principio, pero en el cultivo de especies marinas.
Aquapod Netpen es el nombrecomercial de estas jaulas que han servido para cultivar especiescomo salmón, cobia y pargoen países como Estados Unidos,Puerto Rico y Corea del Norte. Sucreador, Steven Page, tardó más dedos años en diseñar tanto la estructurabasada en paneles triangulares de polietileno reforzado de altadensidad (que contiene 80 % dematerial reciclado), como la mallade cable de acero galvanizado quecubre la jaula.
El interés que se ha suscitadopor este proyecto es tal, que a nivel internacional, la empresa de Valdez, Pesquera Delly, ya cuenta con el apoyo del Departamento de Maricultura de la Universidad de Rhode Island, que enviará estudiantes de doctorado a aportar sus conocimientos en el desarrollo de este proyecto, que mantiene expectante al sector pesquero local. “No podemos difundir la tecnología de este cultivo si no hemos completado el proceso de investigación para determinar cuál es el modelo definitivo”, comenta Valdez.
El proceso de cultivo, que puede derivar en la obtención de hasta 32 toneladas de camarón en las jaulas más grandes, dura en promedio seis meses, y comienza con la llegada de la larva.
Del laboratorio al barco.
En una visita realizada a las instalaciones de Óscar Valdez, el equipo de Panorama Acuícola Magazine participó en el proceso de siembrade una de las jaulas para las pruebas de cultivo del año 2010. Valdezy todo el equipo de Pesquera Delly ya estaban listos en el muelle para recibir las larvas y de ahí trasladar sea la zona en donde se encuentran las jaulas para la siembra.
Cerca de la medianoche, las larvas de camarón blanco Litopenaeus vannamei llegan vía terrestre a la zona industrial de Guaymas, donde Antonio Juvera, biólogo marino, las espera a bordo del barco camaronero Delly IV. Ahí, una manguera succiona las larvas de los contenedores del camión para depositarlas en los tanques de la embarcación.
Durante este proceso, otros factores fundamentales en los que Juvera debe estar pendiente son: por un lado, el de los niveles de oxígeno en que llega la larva, quedebe oscilar entre los 8 y 12 miligramos por litro; y por otro, la biomasa (la cantidad de organismospor litro de agua). Una vez cumplidos estos requerimientos, las larvas serán transportadas 3 kilómetrosmar adentro, para ser introducidas en las Aquapod, que serán sumergidasa 50 metros de profundidad.
“Hay muchos sistemas de acuicultura de camarón que se nombran“autosustentables”, pero con este, no tendrían nada qué hacer”,asegura Juvera, y comenta que el camarón que cultivan con este método se nutre parte con alimento silvestre, no se utiliza el bombeo para reemplazar el agua que suele contaminarse rápidamente en los estanques de acuicultura continentaly no se gasta diesel para esos fines. Para él, como para los demás integrantes del equipo, se trata de un sistema de cultivo verdaderamente sustentable. Y sobre eso, añade: “Es el primero que se está haciendo en el mundo, se están realizando pruebas para observar el comportamiento del camarón, la alimentación y las densidades decultivo”. El traslado, si no presenta ninguna complicación, dura toda la noche hasta que, con los primeros rayosdel sol, llegan al punto donde se realizará la siembra, que se efectúa entre 6 y 7 de la mañana.
La siembra
Antonio Seefoó es un Ingeniero en Pesquerías con opción a Acuicultura que viene como apoyo para recibir la larva junto a Juvera. Su laboren esta etapa, es cuidar que los camarones lleguen en las mejores condiciones posibles, pues a la hora de la siembra, no debe haber mortandad de consideración.
Seefoó también es el encargado de buceo, por lo que su labor apenas comienza al sumergirse la jaula debajo del agua: “El 90% del trabajo es de limpieza, las jaulas tiene muchas incrustaciones que compiten por el alimento, por eloxígeno, y a la vez le dan un peso extra, por lo que pueden irse al fondo; hay que tenerlas siempre limpias, al igual que los paneles,que suelen cubrirse con lama, que evita la circulación correcta de agua dentro de la jaula…” señala el buzo, quien además se encarga de la alimentación de los camarones, de verificar si hay alguna ruptura de una malla que tenga que cambiarse,y de observar el camarón desde el interior. Todo esto, para determinar su comportamiento y verificar que esté libre de alguna enfermedad.
El estrés, según Seefoó, es un factor que puede incidir en forma negativa en el rápido crecimiento del camarón. Por otro lado, un camarón sin estrés puede alimentarse correctamente y aumentar rápido su peso corporal, lo que derivará en que el animal alcance el peso ideal de 40 a 50 gramos (tallasde 16-20 y U15), que son las expectativas iniciales del proyecto.
La alimentación, fundamental para conseguir dichos objetivos, consiste en alimento balanceado de 40% de proteína al inicio y después 35% de una marca comercial. De manera alternativa, se ha trabajado en una combinación de dietas utilizando alimento balanceado y calamar natural, en una mezcla al 50% de cada uno, con resultados muy alentadores. En relación al alimento balanceado, el factor de conversión alimenticia que se obtuvo en las pruebas de 2009 fue de de 1 a 1:un kilo de alimento por cada kilo. La expectativa inicial del proyecto es cosechar30 toneladas de camarón de 16-20 a U15 porcada jaula por ciclo de cultivo de camarón, lo que representa una expectativa muy interesante para este sistema, ya que en maricultura continental el factor es de 2 a 1, y se utiliza únicamente alimento balanceado, cuyo costo por kilo oscila entre los 10 y los los 15 pesos (1 a1.2 dólares por kilo).
La Engorda
Pesquera Delly cuenta con 12 jaulas.Las 8 más pequeñas, de 8 mde diámetro y 212 m3 de capacidadde almacenamiento, servirán para el proceso de modelaje; tienen un costo aproximado de 30 mil dólares cada una. Las 4 jaulas más grandes,de 20 m de diámetro y 3,600m3 de capacidad, se utilizarán en el proceso de engorda y cuestan aproximadamente 230 mil dólares cada una.
El éxito como meta
Valdez ha invertido cerca de un millón de dólares en un sistema de cultivo con el que espera producir un camarón 40 % más barato que el producido en granjas continentales y en altamar. En cinco años espera recuperar lo invertido hasta el momento, y mientras eso sucede,ya diseñó otro plan de negocios que incluye otras ocho jaulas (aseguraque para que este negocio sea rentable, se necesita tener mínimo3 de ellas). Sin embargo, el éxito,depende también de las autoridades que regulan el sector, ya cuenta con el permiso para el cultivo de la especie, que otorga CONAPESCA, pero todavía no posee la concesión comercial por diez años que otorgala Secretaría de Comunicaciones y Transportes sobre el área de cultivo.“Tengo un permiso de fomento–de cuatro años–, que se otorga para que se analice si la actividad puede ser técnicamente viable y rentable. Eso ya lo tengo claro, por lo cual decidí dar el segundo paso, que es solicitar la concesión; la solicité hace un año, y a la fecha aún no tengo nada en firme”, comenta.
El número de jaulas por determinada extensión es una de las interrogantes fundamentales que deben ser respondidas. Valdez asegura que una jaula por cada 5 hectáreas de mar es lo ideal para que no exista impacto ambiental, y concluye: “no tenemos derecho, por producir, de dañar al medio; hay que cuidarlo,al final, de eso vivimos, y cuidarlo es la manera en que tendremos un buen negocio en el largo plazo; es algo fundamental, y a quien no le quede claro eso, estará cometiendo un grave error”.