Acuicultura en la zona más árida del mundo
29 de julio de 2008
Actualmente muy poco sabemos de lo que se está realizando en acuicultura en el extremo norte de Chile.
En la I Región, la Universidad Arturo Prat desarrolla una serie de iniciativas para convertir a la acuicultura en una actividad relevante para esa zona.
La Primera Región de Tarapacá se caracteriza por ser una zona desértica en que sus potenciales económicos están basados en la minería, la pesca y el turismo. Gran parte del desarrollo de dicha zona del norte de Chile se proyecta a través de Iquique, su capital. Una ciudad que en los últimos años ha experimentado un crecimiento exponencial, que se refleja en las numerosas construcciones que se están desarrollando en el sector costero.
En cuanto a la acuicultura, la actividad es escasa en comparación a lo que sucede en el sur del país. Ésta se remite a algunos cultivos de microalgas en el Desierto de Atacama.
Uno de éstos se encuentra en la localidad de La Huayca, donde la compañía Solarium Biotechnology, desarrolla el cultivo de la microalga Spirulina de manera muy exitosa.
Sin embargo, se trata de una zona con un enorme potencial que aún no ha sido aprovechado, por lo que resulta interesante observar lo que sucede en materia de investigación y de proyectos a futuro. En ese sentido, se puede afirmar que el centro de los estudios acuícolas en la Región de Tarapacá se encuentra en la Universidad Arturo Prat, específicamente a través del Departamento de Ciencias del Mar, emplazado en el Campus Huayquique de la capital regional.
Trabajo en especies nativas
Para conocer más de cerca el trabajo desarrollado por la UNAP en la I Región, viajamos hasta el extremo norte del país. Allí se desarrolla un trabajo de bajo perfil, pero muy interesante, que ya ha rendido sus primeros frutos.
Aquí se destaca principalmente la investigación realizada en peces marinos nativos. Es así como entre 1999 y el año 2000 se desarrolló el proyecto “Sistemas de ranching de peces marinos de la I Región”. Se trató de un estudio preliminar financiado por fondos internos de la universidad y de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). Estuvo orientado a establecer las bases biotécnicas preliminares del cultivo y ranching de peces marinos del litoral. Las especies estudiadas fueron la mulata Graus nigra, el cherlo Acanthistius pictus, el congrio negro Genypterus maculatus, el San Pedro Oplegnathus insignis, el pejeperro Semicossyphus maculatus y el apañado Hemilutjanus macrophtalmus.
Entre los principales resultados figura el logro de la reproducción en cautiverio de los recursos cherlo y congrio negro y, además, fue posible conocer aspectos conductuales, de alimentación, de madurez sexual y crecimiento de todas las especies estudiadas en condiciones de cautiverio.
Según Lucas Silva, gerente general de la Corporación de Desarrollo de la Universidad Arturo Prat (CORDUNAP) “se ha adquirido experiencia, conocimiento y desarrollo de tecnología en el cultivo en estanques de especies nativas. Sin embargo, hemos estado abocados a tres especies principales: el acha Medialuna ancietae, el San Pedro Oplegnatus insignis y la mulata o vieja negra Graus nigra”, acota el representante de esta unidad encargada de gran parte de la investigación que se realiza en dicha casa de estudios. Y es que mediante un proyecto FDI-CORFO, entre los años 2001 y 2003 se establecieron las bases de la tecnología de cultivo de estas tres especies de peces marinos.
Y, aunque la UNAP también posee experiencia en la investigación de peces marinos nativos, la información obtenida de dichas especies aún es escasa. “La falta de información de especies nativas es un impedimento para avanzar más rápido en el desarrollo de investigación. Muchas veces hemos partido de cero, pero la información técnica que se ha obtenido es muy buena. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer”, dice el académico del Departamento de Ciencias del Mar de la UNAP, Elio Segovia.
El éxito del “San Pedro”
Los resultados más exitosos en esta área de peces marinos se han obtenido en el San Pedro Oplegnathus insignis, un recurso que es objeto de explotación pesquera, y cuya población natural se encuentra en franca declinación. Así, en el 2006 se inició el proyecto INNOVA CORFO “Optimización de la Tecnología de Producción de Juveniles de San Pedro”.
Según los investigadores de la UNAP, la disponibilidad de una tecnología de producción masiva de este recurso permitiría, por una parte, disminuir la presión ejercida sobre las poblaciones naturales y, por otra, una alternativa de producción estable y programada en el tiempo.
Hasta el momento se ha logrado reproducir el “San Pedro” en cautiverio, con lo que han obtenido juveniles. No obstante, aún falta cerrar el ciclo con la engorda de los ejemplares.
Actualmente se están realizando ensayos con distintos tipos de dieta y se espera tener resultados en los próximos meses. Se está experimentando con diferentes componentes nutricionales. Los investigadores de la UNAP están utilizando diferentes mezclas con harina de arroz, quínoa, trigo, además de harina de molusco y cangrejo, entre otras. Hoy los juveniles de San Pedro se mantienen en 8 estanques, con una densidad de cultivo de 8 a 9 peces por cada compartimiento de dos mil litros. Los reproductores, en tanto, se mantienen en estanques de cien mil litros. Con respecto a una próxima transferencia tecnológica y eventual comercialización, la propia CORDUNAP realizó una gira de prospección de mercado a Norteamérica y Brasil. Es así como en Vancouver (Canadá) y Los Angeles (EE.UU) se realizaron una serie de reuniones con empresarios distribuidores de productos del mar, cadenas de supermercados, cadenas de restaurantes y plantas procesadoras.
“En esa oportunidad, tuvimos una excelente aceptación, a tal punto que en Brasil hay empresarios interesados en el traspaso de tecnología. Por otra parte, ya sabemos que los mercados de Japón y Corea aceptarían el Oplegnathus insignis, ya que allá existe un símil que en el país nipón se denomina chidai”, agrega Lucas Silva.
“La idea es acortar la brecha biológica y tecnológica en el cultivo de la especie, con el fin de elaborar un paquete que sea utilizable a nivel comercial y después incursionar en otras especies que tienen potencial”, sostiene Elio Segovia.
Rol de la CORDUNAP
La Corporación de Desarrollo de la Universidad Arturo Prat (CORDUNAP), fue creada por dicha casa de estudios para colaborar en proyectos de I+D+i, relacionados con acuicultura y la biotecnología. Para ello, trabaja estrechamente con investigadores de la universidad, además, administra proyectos como la que constituyen un espacio de experimentación para alumnos y académicos de diversas escuelas y departamentos de la UNAP.
La CORDUNAP trabaja a través de tres unidades: la primera brinda servicios y consultorías para organismos estatales; una segunda se relaciona con la prestación de servicios en los ámbitos jurídico y educativo; y, finalmente, la tercera unidad de esta entidad se aboca a la investigación y desarrollo científico-tecnológico. En esta última, los mayores avances se encuentran en el área de la acuicultura. “Poseemos una Unidad de Desarrollo Acuícola y nos queremos centrar en el desarrollo de biotecnología en el Norte Grande. En el ámbito de la acuicultura, falta por desarrollar aún más el aspecto reproductivo de las especies”, añadió Lucas Silva.
¿Cultivo de atún en Chile?
Un anuncio que llamó la atención del sector acuícola nacional es el proyecto "Cultivo piloto de atunes en el norte de Chile", en balsas jaulas oceánicas. Esta iniciativa es desarrollada por la empresa consultora AquaNegocios, en conjunto con la CORDUNAP. El proyecto tiene el apoyo de la CORFO y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO.
El proyecto tiene un capital superior al millón de dólares y se llevará a cabo en tres etapas. “La primera es una gira tecnológica por centros productores de España y México, que son países muy avanzados en la engorda del atún”, puntualiza Lucas Silva, de la CORDUNAP. Luego se pasaría a la construcción de un centro de cultivo piloto, destinado a la engorda del atún y, finalmente, se realizará la reproducción de atunes basada en las especies obtenidas en la etapa anterior.
Esta iniciativa cobra mayor importancia si se toma en cuenta la sobreexplotación de los bancos de esta especie, debido a la enorme demanda de este pescado en todo el mundo. Entre las virtudes del atún se destacan su alto valor comercial (30 a 35 dólares el kilo), junto con ser un pez con una gran rapidez de crecimiento, que puede ser unas 20 veces superior al de otras especies de cultivo.
Trabajo en Puerto Montt
Gran parte de la investigación acuícola que realiza la Universidad Arturo Prat se coordina en el sur de Chile. Ello porque, en el año 2004, la UNAP creó el Instituto de Ciencia y Tecnología de Puerto Montt, con el objetivo de orientar su trabajo científico en las actividades productivas de la Décima Región.
El Instituto de Ciencia y Tecnología de la Universidad Arturo Prat ICYT nació con la misión de realizar investigación científica y tecnológica en recursos naturales, promover la transferencia de la investigación y difundir el conocimiento y las tecnologías, a través de la educación, capacitación y la incubación de empresas o negocios, con el fin de incrementar la eficiencia y sustentabilidad de diversos ámbitos económicos del país y la región, en particular el de la acuicultura.
A través de Eduardo Bustos, director de dicha entidad, el ICYT ha establecido una estrategia de permanente vinculación Universidad-Empresa, con instituciones académicas tanto nacionales como internacionales y con el Estado, cuyo resultado ha sido la adjudicación y por ende financiamiento de 23 proyectos de investigación, entre los años 2004 y 2006.
En el ámbito académico, estos proyectos han contribuido a la elaboración de varias tesis de grado para alumnos de diversas universidades del país. Esta gestión es apoyada por un grupo de investigadores de gran trayectoria en el campo de la acuicultura y con experiencia en el desarrollo de proyectos de I+D.
La Universidad Arturo Prat reconoció el gran aporte en la Investigación Científica que ha liderado Eduardo Bustos, destacando su capacidad en la articulación de redes y generación de alianzas con la empresa privada, instituciones académicas tanto nacionales como internacionales y el Estado.
Los proyectos de investigación adjudicados por el ICYT-Puerto Montt, están dirigidos al desarrollo e introducción de nuevas tecnologías de cultivo, así como también de nuevos recursos acuícolas; contribuyendo de esta manera a la diversificación de la acuicultura nacional mediante su transferencia tecnológica al sector productivo.
Acuicultura artesanal
Uno de los sectores que la UNAP está apoyando constantemente es el artesanal, tanto en pesca como en acuicultura. Entre 1995 y 1998 se realizó el “Programa de desarrollo productivo acuícola en cuatro caletas rurales del sur de Iquique”. Esa iniciativa se llevó a cabo con la finalidad de incorporar una alternativa productiva sostenible para las comunidades de pescadores artesanales de las caletas ubicadas al sur de la comuna. Dichos lugares se caracterizaban por su precariedad social y la inestabilidad productiva.
El programa se ejecutó considerando las condiciones socio-culturales del grupo, bajo un carácter integral. Así, el principal objetivo fue capacitar a los pescadores artesanales y buzos mariscadores en las técnicas de cultivo de ostión Argopecten purpuratus. El proyecto fue ejecutado en cuatro caletas (Los Verdes, Chanavayita, San Marcos y Chipana) y concluyó con la formación de una microempresa productora de ostión en caleta San Marcos.
Además, el propio programa “Acuicultura del Desierto” busca desarrollar especies endémicas, para así ser explotadas por los pequeños acuicultores. De esa manera, la universidad pretende seguir apoyando a quines se dedican a la extracción de recursos marinos. “Presentamos un proyecto al Gobierno Regional, el cual ya fue aprobado. Está orientado al apoyo de las áreas de manejo. En Chile, estas áreas de manejo tienen una baja rentabilidad y no cumplen las expectativas de los pescadores artesanales. Entonces, nuestra idea es proponer la mejora del rendimiento productivo de dichas áreas, realizando actividades de cultivo”, indica Elio Segovia. A juicio del docente, la idea es trabajar con ostiones y mitílidos, ya que la I Región presenta condiciones ideales para el desarrollo de dichas especies.
Trayectoria de investigación
La Universidad Arturo Prat, creada en 1967, es continuadora del Instituto Profesional de Iquique (fundado en 1981), derivado a la vez de una sede más pequeña y joven de la Universidad de Chile. Cuenta, por tanto, con una historia institucional de más de cuarenta años, orientando su quehacer a la formación de profesionales, postgraduados y técnicos, como también a la investigación y extensión.
En la UNAP los primeros pasos en el ámbito acuático se dieron en 1982. Ese año se abrieron las carreras de Biología Marina y Biología Pesquera. “Posteriormente, se creó la carrera de Ingeniería en Pesca y Acuicultura. En esa misma década comenzaron los primeros trabajos relacionados con la acuicultura, en un ámbito bastante simple, más bien acotados a problemas pesqueros. Lo primero que hicimos fueron estudios para la validación de la edad de la sardina”, indica el Director del Departamento de Ciencias del Mar, el profesor Eduardo Oliva. El investigador recalca que para ello se tuvo que mantener ejemplares de dicha especie en balsas, “lo que transformó a la UNAP en una de las primeras instituciones en tener peces en cautiverio a ese nivel”.
Según Oliva, después vino un período bastante alicaído en investigación, ya que en Chile existía la definición de áreas aptas para el cultivo de especies. “Ésta definición se realizó pensando en las bahías cerradas, por lo que el concepto de costa abierta prácticamente quedó fuera de las áreas aptas para el cultivo”, dice el académico.
Sin embargo, la mayor parte de la investigación acuícola de la UNAP se ha realizado en los últimos doce años. Allí se comenzó a financiar proyectos relacionados con el ostión, para ser utilizados en el ámbito artesanal. Uno de los primeros proyectos se denominó “Evaluación de bioinductores de asentamiento y metamorfosis en larvas del erizo rojo Loxechinus albus”, el cual se realizó entre 1995 y 1996. Con el fin de aportar antecedentes técnico-biológicos para el cultivo masivo de las primeras fases de desarrollo larval de la especie, se evaluó el efecto de diferentes moléculas orgánicas sobre los procesos de asentamiento y metamorfosis larval. Mediante el proyecto se encontró que existe una respuesta dosis-dependiente para los procesos de asentamiento y metamorfosis larval respecto a los inductores químicos ensayados. Adicionalmente se discuten aspectos relacionados con el posible rol nutritivo que algunas sustancias inductoras puedan ejercer y sus implicaciones para la producción masiva de semilla de erizo.
Cultivo del hirame
También es importante el trabajo realizado con el hirame o lenguado japonés. Esto se inició con el proyecto “Optimización y diversificación del cultivo de peces planos en Chile”, dentro del cual se encontraba el subproyecto “Desarrollo de la tecnología de engorda del hirame en la I Región. Esta primera etapa se realizó entre 1997 y 1999, en conjunto con Fundación Chile. Su objetivo principal fue diversificar el cultivo de peces planos en Chile a través de la introducción de nuevas especies de alto valor comercial y la adaptación de tecnología de cultivo intensivo en la I Región (Iquique). Se logró desarrollar exitosamente la fase de engorda a escala piloto en sistema cerrado, utilizando estanques emplazados en tierra. Los resultados obtenidos fueron ampliamente satisfactorios y posteriormente se desarrolló la fase de reproducción y hatchery de esta especie con lo cual se completó exitosamente el ciclo de producción de esta especie.
Posteriormente y mediante el proyecto “Desarrollo del cultivo de hirame en el norte de Chile, se llevaron a cabo estudios adicionales relativos a aspectos de mercado y comercialización de este producto. La prospección de mercado determinó la existencia de potenciales mercados para este producto en Norteamérica y en Brasil. Adicionalmente, en este proyecto se analizan y proponen estrategias y mecanismos de transferencia tecnológica para el desarrollo de este cultivo a nivel industrial en la zona norte.
A pesar de desarrollar todo el ciclo de esta interesante especie, la UNAP aún no ha logrado realizar la transferencia tecnológica de los ejemplares, los cuales aún se encuentran en los estanques de la universidad. “Ha existido un gran interés por parte de varias empresas, pero éstas no disponían del espacio físico adecuado para albergar las instalaciones para el cultivo del hirame. Esto porque la infraestructura necesaria debe estar ubicada en un terreno adyacente al mar”, expresa Elio Segovia. A juicio del investigador, en la I Región aún existen algunas dificultades para obtener concesiones acuícolas, lo que constituiría una fuente de desmotivación para quienes desean emprender distintos cultivos acuáticos.
“Cerramos el ciclo productivo de la especie y según nuestros estudios, tendría un mercado exterior asegurado. Sólo falta un lugar adecuado para llevar a cabo el cultivo comercial de esta interesante especie”, finaliza Segovia.
Ventajas y desventajas para la acuicultura en el norte
Ventajas
Gran cantidad de energía solar segura, con poca variación estacional.
Razonables temperaturas ambientales durante el día (sin considerar radiación) y bajas temperaturas nocturnas.
Insuperables condiciones de aislamiento sanitario.
Acceso a agua de mar y fertilizantes.
Buen desarrollo urbano y de infraestructura.
Existencia de universidades, lo que implica una constante disponibilidad de profesionales.
Desarrollo histórico de la industria pesquera, lo que podría ofrecer complementos al programa.
Desventajas
- La existencia de pequeñas, pero no despreciables fuentes de agua dulce.
Fuente: Revistamundoacuicola.cl